lunes, 9 de marzo de 2026

Un estudio del CSIC ya alertó en 2014 de las peligrosas concentraciones de plomo en suelos agrícolas de Cartagena

 

 Por Rosa Roda   
       Periodista murciana.


El estudio detectó que no solo hay plomo acumulado en la tierra, sino que una parte de ese plomo puede liberarse con relativa facilidad y estar disponible para los cultivos, como frutas, verduras y hortalizas


     En 2014, un estudio científico ya alertó de las altas concentraciones de plomo presentes en suelos agrícolas del entorno de Cartagena y La Unión. El estudio se publicó la revista internacional Science of the Total Environment reveló que los suelos agrícolas del entorno de Cartagena y La Unión contienen concentraciones de plomo extraordinariamente elevadas, muy por encima de los niveles habituales en Europa y España.




La investigación, realizada por científicos del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y del Instituto de Ciencias Agrarias del CSIC, analizó la contaminación por metales pesados en el distrito minero de Cartagena-La Unión y concluyó que la herencia de más de dos mil años de minería sigue presente en el suelo del territorio, incluso en áreas agrícolas donde se producen alimentos.

El trabajo se publicó hace ya once años, pero sus conclusiones siguen siendo contundentes: la mayoría de los suelos agrícolas estudiados presentan niveles de plomo que superan ampliamente los valores considerados normales para suelos mediterráneos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el plomo uno de los contaminantes ambientales más peligrosos para la salud humana. En sus fichas técnicas y evaluaciones de riesgo, la OMS advierte que no existe un nivel seguro de exposición al plomo, especialmente en niños.

El estudio del CSIC viene a reforzar los resultados de una investigación de 2023 realizada de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y dirigida por Ángel Faz, cuyos datos cuestiona la Consejería de Agricultura y permanece oculto. Según el informe de la UPCT existen altas concentraciones de metales pesados en suelos agrícolas del Campo de Cartagena (plomo, cadmio, zinc y cobre».


Puntos de muestreo del CSIC.

193 muestras de suelo para analizar la contaminación

Para evaluar el alcance del problema, los investigadores tomaron 193 muestras de suelo repartidas por el distrito minero.

El muestreo se organizó en tres tipos de territorio: 66 muestras en zonas mineras, próximas a residuos y antiguas explotaciones; 76 muestras en zonas naturales, con vegetación mediterránea y restos mineros antiguos y 51 muestras en zonas agrícolas, donde se cultivan frutas y hortalizas.

Estas zonas agrícolas se encuentran a cierta distancia de las minas, pero dentro del área de influencia del distrito minero y de los sedimentos procedentes de los residuos.




Concentraciones de plomo muy por encima de los valores normales

Los resultados del análisis químico del suelo revelan concentraciones de plomo que los propios investigadores califican de muy elevadas.

En el conjunto del área estudiada, la media alcanza: 5.202 mg/kg de plomo total en el suelo y 261,9 mg/kg de plomo biodisponible. Pero el dato que más preocupa aparece en los suelos agrícolas.

En estos terrenos, la concentración media de plomo alcanza los 2.633 mg/kg. Una cifra que multiplica por decenas los valores habituales en suelos agrícolas, lo que equivale aproximadamente a 2,6 gramos de plomo en cada kilo de suelo.

El estudio compara estos resultados con los niveles de referencia:




Esto significa que los suelos agrícolas del entorno de la Sierra Minera contienen entre 70 y 180 veces más plomo que los niveles habituales.

Pero el estudio no solo midió la cantidad total de plomo presente en el suelo. También analizó qué parte de ese metal puede moverse en el suelo y ser absorbida por las plantas, utilizando un método llamado DTPA. En este caso, la media fue de 162,7 miligramos por kilo.

Dicho de forma sencilla: no solo hay plomo acumulado en la tierra, sino que una parte de ese plomo puede liberarse con relativa facilidad y estar disponible para los cultivos, como frutas, verduras y hortalizas.

Además, estas cifras superan ampliamente varios valores de referencia establecidos en la normativa. El Real Decreto de nutrición sostenible de los suelos agrícolas fija un máximo de 100 mg/kg, mientras que los niveles genéricos de referencia para uso agrícola sitúan el límite en 113 mg/kg.

Frente a esos valores, el estudio detecta 2.633 mg/kg de plomo total en el suelo y 162,7 mg/kg de plomo biodisponible, lo que significa que las concentraciones encontradas superan con creces los niveles considerados aceptables para suelos agrícolas.

El 90 % de los suelos agrícolas supera los niveles de referencia

La investigación advierte además de que la contaminación está ampliamente extendida.

Según los datos del estudio: “El 90 % de los suelos agrícolas presentan concentraciones de plomo por encima del valor de referencia de 137 mg/kg para suelos mediterráneos”.

Es decir, la gran mayoría de los terrenos agrícolas analizados están contaminados por plomo por encima de los valores considerados normales.

Zonas con niveles aún más extremos

Aunque las zonas agrícolas ya presentan niveles elevados, las concentraciones más extremas se registran en áreas próximas a residuos mineros.

En algunos puntos del distrito minero, los investigadores detectaron valores de hasta 30.000 mg/kg de plomo en el suelo.

Estos niveles se encuentran entre los más altos documentados en estudios de contaminación minera.

Qué se cultiva en estas zonas

El estudio describe las áreas agrícolas analizadas como terrenos dedicados al cultivo de frutas y hortalizas, típicos del entorno agrícola del Campo de Cartagena.

Estas explotaciones se sitúan en zonas llanas alrededor de la Sierra Minera, donde se han acumulado sedimentos finos procedentes de procesos erosivos y de la dispersión de residuos mineros.

Este contexto explica que los metales pesados puedan encontrarse en suelos agrícolas aunque las parcelas no estén situadas directamente sobre antiguas explotaciones mineras.

Riesgos potenciales para la salud

El estudio recuerda que la presencia de plomo en el suelo puede tener consecuencias para la salud humana, especialmente cuando se producen exposiciones prolongadas.

Los autores citan investigaciones que indican que: «cuando las concentraciones de plomo en el suelo superan los 200 mg/kg, aumenta el riesgo de discapacidad intelectual en niños»

En las zonas agrícolas analizadas, la concentración media supera los 2.600 mg/kg, es decir, más de diez veces ese umbral.

Aunque el estudio se publicó en 2014, sus conclusiones constituyen una advertencia temprana sobre el impacto ambiental persistente de la minería histórica en el entorno de Cartagena y La Unión.

El trabajo científico deja claro que la contaminación por plomo no se limita a las escombreras o a las antiguas explotaciones, sino que alcanza también a áreas agrícolas situadas alrededor de la Sierra Minera y no consta que el Gobierno regional haya adoptado medida alguna teniendo competencias en materia de agricultura, medio ambiente y sanidad.

Un territorio marcado por más de 2.500 años de minería

El distrito minero de Cartagena-La Unión fue durante siglos uno de los principales centros de extracción de plomo, zinc y hierro de Europa. La actividad minera comenzó en época romana y se prolongó durante más de 2.500 años, alcanzando su máximo desarrollo durante el siglo XIX.

La explotación cesó definitivamente en 1991, pero el paisaje conserva todavía enormes cantidades de residuos mineros, escombreras y depósitos de estériles metalíferos que siguen liberando metales pesados al medio ambiente.

El estudio recuerda que estos residuos constituyen un foco permanente de contaminación y que la presencia de metales pesados en el suelo del distrito minero está estrechamente ligada a la actividad minera histórica.

Una sustancia peligrosa

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que el plomo continúa siendo una de las sustancias químicas más peligrosas para la salud pública mundial. En su ficha técnica titulada “Intoxicación por plomo y salud”, el organismo internacional recuerda que la exposición a este metal pesado puede provocar daños graves en numerosos órganos y sistemas del cuerpo humano, especialmente en la infancia.

Según la OMS, cuando el plomo entra en el organismo se distribuye por órganos como el cerebro, el hígado, los riñones y los huesos, donde puede acumularse durante largos periodos de tiempo. En los huesos y los dientes puede permanecer durante años y, en determinadas circunstancias -por ejemplo durante el embarazo- volver a liberarse al torrente sanguíneo.

La OMS considera el plomo una de las diez sustancias químicas de mayor preocupación para la salud pública, debido a la magnitud de sus efectos y a la extensión de la exposición en todo el mundo. El organismo subraya además que no existe un nivel seguro de exposición, especialmente en los niños.

La exposición al plomo puede provocar alteraciones neurológicas, daños en los riñones, trastornos cardiovasculares y problemas reproductivos. En los adultos se ha asociado con hipertensión arterial y enfermedad renal crónica.

Los niños pequeños son especialmente vulnerables porque su organismo absorbe una mayor proporción de plomo que el de los adultos y porque su sistema nervioso aún se encuentra en desarrollo. La exposición temprana puede causar daño neurológico permanente, con consecuencias como disminución del coeficiente intelectual, problemas de atención, dificultades de aprendizaje y trastornos del comportamiento.


Fuente: RRNEWS

viernes, 6 de marzo de 2026

La Justicia zanja el pelotazo sobre el plutonio de Palomares: el Estado se queda las tierras a precio de saldo

 

 Por Rafael Méndez   
Periodista en elDiario.es. Participó en los equipos que publicaron los cables de Wikileaks y los Papeles de Panamá.

     La Justicia ha dado por zanjado un histórico litigio por las tierras contaminadas por las bombas de Palomares. En 1966, dos aviones de la fuerza aérea de Estados Unidos chocaron en vuelo y al liberar cuatro bombas atómicas, dejaron un reguero de plutonio que a nadie importó demasiado.


Manuela Sabiote, junto a los restos del fuselaje de un avión caído en Palomares.

Fue en 2004, cuando la burbuja inmobiliaria llegaba a la costa de Almería, cuando el Estado comenzó el trámite para expropiar los terrenos. Pero una promotora británica alegaba que tenía permiso para construir allí. El pasado diciembre el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía zanjó la disputa y permitió que el Estado se quede con los terrenos por unos euros el metro cuadrado.

La historia de las bombas de Palomares es una en la que nadie sabe explicar muy bien qué pasó antes de su mandato, cómo se pudo llegar allí. 


La bomba nuclear B28FI, recuperada a 870 metros de profundidad, en la cubierta del USS Petrel.


Los militares estadounidenses contemplaban la bomba nuclear rescatada del mar en aguas de la localidad almeriense de Palomares – Era el último artefacto de los caídos en un accidente.

Tras el accidente, Estados Unidos embarcó gran cantidad de tierra contaminada en bidones y, a través de Cartagena, la llevó en buques a su territorio. El régimen de Franco lo dio por bueno. Washington y Madrid firmaron un acuerdo por el que Estados Unidos pagaría análisis de sangre a la población a ver si había alguna anomalía en la incidencia de cáncer y listo. 

En realidad, durante décadas a nadie le importó mucho. El levante de Almería seguía siendo una zona árida y lejos de Madrid. No había llegado el boom de la agricultura y el turismo.

Eso cambió a principios de los 2000. El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y el Consejo de Seguridad Nuclear detectaron en el americio en el aire, producto de la desintegración del plutonio, activo durante decenas de miles de años. 


Terrenos afectados por contaminación radiactiva en Palomares, Almería.

La zona, con una de las mayores reservas de suelo virgen del Mediterráneo, era un hervidero de grúas. Había que hacer algo. El Gobierno de Aznar aprobó discretamente una partida para expropiaciones.

Fue un año después y ya con Zapatero en Moncloa cuando el Ciemat decidió que, para expropiar, tenía que saber realmente la contaminación que había. En un primer momento caracterizó varias zonas donde habían caído las bombas y donde el ejército estadounidense había acumulado la tierra que se llevó. Era poco terreno, unas 10 hectáreas: una parcela en el centro del pueblo y otras a las afueras, junto al cementerio y en la que seguían plantando lechugas. Todo el pueblo conocía esas localizaciones, era donde habían caído las bombas.

Pero los investigadores se toparon con varias sorpresas. Primero descubrieron las zanjas en las que los americanos habían enterrado material radiactivo y, lo más importante, unas 30 hectáreas con contaminación en la sierra de Almagrera en la que nadie había reparado, según fuentes del Ciemat. Es una zona alejada de donde cayeron las bombas. Lo que había ocurrido es que el viento llevó parte de la contaminación durante el descenso de las bombas. 

Ese era un terreno urbanísticamente muy interesante porque está próximo al pueblo pesquero de Villaricos y con una preciosa vista de la puesta de sol. La empresa Villaricos SL, dueña del resort Desert Springs Golf, a unos siete kilómetros tierra adentro, pretendía construir allí. Villaricos SL es de capital británico. Así que en 2007 el Consejo de Ministros amplió el objeto para poder expropiar esos terrenos. Muy cerca de allí, siguen en marcha otros enormes planes urbanísticos.

Eso paró de momento la construcción al poner en marcha la lenta maquinaria de la expropiación. La zona, que durante décadas era pasto para cabras, fue vallada, aunque fuese de forma porosa. En 2022, finalmente, fue ocupado a precio de terreno rústico. “El Jurado Provincial consideró que la renta superior de la finca expropiada se obtendría con la consideración de una renta de un terreno de imposible explotación”. “Con ello, el valor final del suelo que fija el Jurado es de 0,68 euros por metro cuadrado”.

Villaricos SL, que no ha querido hacer declaraciones, comenzó entonces un litigio contra el precio de la expropiación. Alegó que tenía una aprobación urbanística inicial para construir allí y pedía casi 75 euros por metro cuadrado. Alegaba que en 2007 el Ayuntamiento de Cuevas del Almazora, al que pertenece Palomares, había aprobado el plan parcial urbanístico de ese sector y que el valor asignado “no considera la mayor renta potencial de la explotación”. Eso, argumentaba, vulnera “los principios de confianza legítima, buena fe y seguridad jurídica”. Señalaba que en otra tanda de expropiaciones había recibido más precio por otro terreno.

La abogacía del Estado replicó que el plan parcial que daba cobijo a la urbanización de Villaricos SL fue anulado por el mismo TSJ en 2011, “lo que significa que el citado plan parcial nunca ha existido, por lo que no puede considerarse que el sector en el que se incluyen los terrenos aquí justipreciados hayan contado con ordenación detallada que les permitiera su desarrollo”. Los jueces dieron la razón al Estado. En dos sentencias del mes de diciembre desestimó las pretensiones de Villaricos SL.

Se zanja así la posibilidad de urbanizar los terrenos. Ya solo queda retirar la tierra contaminada y que los vecinos vuelvan a la vida normal. Esos vecinos que, después de décadas escuchando que todo estaba en orden, vieron en 2011 a la primera delegación de Estados Unidos y que, para sorpresa del pueblo, se pusieron calzas sobre los zapatos para no pisar un solar en el centro del pueblo.

En 2015, con Obama en la Casa Blanca, Estados Unidos y España firmaron un acuerdo para descontaminar definitivamente el terreno. Washington siempre fue reticente, en parte porque ha realizado pruebas nucleares en otras zonas, y temía reclamaciones similares y porque España en 1966 aceptó que la limpieza estaba hecha. Con Joe Biden hubo otro acercamiento. Pero, 50 años después, la contaminación sigue allí. Ahora, al menos, vallada y expropiada.


Fuente: elDiario.es

martes, 3 de marzo de 2026

El Ayuntamiento de San Javier rechaza la planta de biogás de El Mirador



El alcalde, José Miguel Luengo, firma una resolución desfavorable al proyecto de biometano


El alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, ha anunciado que firmará una resolución desfavorable a la Declaración de Interés Público del proyecto de planta de biogás en El Mirador. El regidor considera que la iniciativa, tal y como fue planteada, no tiene encaje territorial, ambiental ni económico en el municipio. En una comparecencia en el Ayuntamiento, Luengo ha argumentado que en San Javier no existen cebaderos de porcino que justifiquen una instalación de estas características y que la posible gestión de purines generó desde el inicio rechazo y dudas.

El Ayuntamiento de San Javier rechaza la planta de biogás de El Mirador.

Luengo asegura que ni la empresa promotora ni el sector primario han acreditado el interés social del proyecto y denuncia falta de información y transparencia hacia la ciudadanía. Defiende el biometano y el biogás como tecnologías de futuro, pero “nunca por imposición”. Con esta decisión, el Ayuntamiento da por cerrado el proyecto en El Mirador y trasladará su negativa a la Dirección General de Ordenación del Territorio.


Fuente: Onda Regional de Murcia

jueves, 26 de febrero de 2026

Abascal estudia relevar a Antelo como presidente de Vox en Murcia en plena crisis interna del partido

 

 Por Rafa de Paco   
      Licenciado en Periodismo por la UCAM. Ha trabajado en Radio Cartagena-Cadena SER, RNE, Europa Press, Radio Marca y Radio Murcia-Cadena SER.


El portavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de Murcia mantiene una buena relación con el líder de la formación de ultraderecha


      La situación de crisis interna que tiene Vox en todo el territorio nacional llega a la Región de Murcia. Santiago Abascal quiere relevar al presidente provincial de Vox, José Ángel Antelo, en un movimiento que planea la cúpula en las últimas semanas, según han confirmado a Radio Murcia fuentes cercanas a la formación.

El presidente de VOX en la Región de Murcia, José Ángel Antelo, participando en el acto ultraderechista racista en Torre Pacheco.

La mala relación entre Antelo y Gestoso es algo comentado en los mentideros políticos y un asunto cada vez menos disimulado. Aseguran esas mismas fuentes que "hay tensión interna entre el presidente provincial y el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Murcia, Luis Gestoso, que sobre la información ha asegurado esta mañana ha señalado que "no sabe más" y que "estas visitas de Madrid son habituales". Gestoso mantiene una relación cercana con Abascal.

Esas mismas fuentes hablan de varios nombres, aunque la terna es amplia. Uno de ellos es Alberto Garre, que fue presidente autonómico con el PP y actualmente es diputado regional. Es una persona cercana al sector agrario, que es clave para las políticas de la formación de ultraderecha en la Región de Murcia, aunque su principal hándicap es su avanzada edad. Ignacio Arcas es otro de los nombres que suenan con fuerza en esa transición orgánica. Se trata de un político cercano a Abascal.

Lo que no está claro es que Antelo sea candidato, porque esas mismas fuentes hablan de "quitar" directamente al actual presidente y portavoz autonómico. La dirección guarda silencio.

"Un tío de partido"

Fuentes de la dirección nacional de Vox han explicado a la Cadena SER que a Antelo lo eligió Ortega Smith, pero que es "un tío de partido" y que votó a favor de la expulsión de Ortega del Comité Ejecutivo Nacional

Y añaden que, aunque no saben si será verdad que deje de ser presidente de Vox, "que es habitual que el presidente del partido y el portavoz político sean diferentes".



Fuente: Cadena Ser – Región de Murcia

martes, 24 de febrero de 2026

MANIFESTACION ANTICONTAMINACIÓN EN CARTAGENA

 

POR UNA CARTAGENA LIMPIA DE SUELOS CONTAMINADOS CON METALES PESADOS, PARA EVITAR LISIVIADOS AL MEDITERRANEO, AIRES TRANSPORTANDO VENENO A NUESTRAS VIVIENDAS.




lunes, 23 de febrero de 2026

Más sobre Morir sobreviviendo en el campo murciano (II)

 



Sigue la tragedia con multitud de cómplices y conniventes. Tras el artículo publicado en días pasados sigue la misma empresa con prácticas de fumigación que son dañinas para las personas. En la pedanía de Comala, municipio de Molina de Segura. Sin EPIs (Equipos de Protección Individual) ni para quienes aplican los productos fitosanitarios, ni para quienes están indebidamente e ilegalmente cerca, respirando todo eso, e impregnado sus ropas y sus pieles con las sustancias tóxicas.




Una empresa que compagina los negocios de energías renovables y la actividad agrícola, muy cercana a un famosísimo desguace con estándares europeos, situado en la A-30, envenena conscientemente a las cuadrillas que trabajan sus fincas, fumigando en el mismo espacio y tiempo, con productos altamente tóxicos. La diferencia con hace unos días es que, mientras tanto, una persona trabajadora S.A.M. tuvo que ser atendida, el pasado 12 de febrero, por síntomas muy evidentes de intoxicación en el Centro de Salud de Archena.

De ahí fue remitida al Hospital Morales Meseguer, de Murcia, para su hospitalización para abordar intoxicación generalizada e intervención quirúrgica y un gran “abceso” fruto de la sobreexposición al agente contaminante. Esta persona ha sido dada de alta hospitalaria para seguir un proceso de curación y desintoxicación que se estima de dos semanas, mientras que la baja médica será, al menos, de poco más de un mes. El resto de personas trabajadoras observa diversos síntomas propios de ese “gaseamiento”: tos, rinitis en ojos y nariz, adormecimiento de senos faciales y nasales, lengua y labios, dificultad respiratoria…

Repetimos: NO son nada buenas las condiciones de trabajo y de vida de quienes venden su fuerza de trabajo para sobrevivir. Incluso aguantan graves riesgos laborales, de seguridad y salud, desde el silencio impotente, en aras de conseguir el dinero necesario para cuidar a sus familias, aunque se cuiden menos esas personas. Y la complicidad silenciosa o la connivencia consciente de los entornos laborales e institucionales. Es urgente humanizar mucho más la vida y el trabajo, cuidando y protegiendo a quienes riegan nuestros campos con su sudor y los levantan con sus manos.




Estaría muy bien que las distintas fuerzas y cuerpos de seguridad, la inspección de trabajo, los distintos entes gubernamentales (local, autonómico y central), así como los sindicatos, las iglesias de las diversas confesiones, el periodismo humano,…entre otros ámbitos se implicaran más y mejor para atajar esta tragedia incalificable y dejaran de mirar para otro lado. Nos estamos dirigiendo a todos ellos.

INSISTIMOS: Van a trabajar a los campos murcianos los sectores más vulnerables de nuestra sociedad: personas migrantes, personas gitanas y otros sectores con vidas precarias y al límite.

PERSONAS. Esos sectores que sostienen la producción, la distribución, incluso el consumo y los cuidados imprescindibles para que siga funcionando la vida, tal como la conocemos. Y además, cabe apuntar el alto porcentaje de mujeres valientes y resilientes que sostienen esos sectores de la economía.

Mujeres realmente existentes, invisibles, hormigas laboriosas que cargan responsabilidades familiares aquí y desde aquí. ¡Ya basta! Tenemos una comunidad murciana, recordamos, con una alta cantidad de coches de alta gama, gracias a la riqueza que se les extrae habitualmente a todas estas personas. Y muchísimos comercios de ropa de celebraciones. Y familiares que estudian en el extranjero, o en universidades privadas, embarcaciones de recreo de cierta gama, motos de agua,…Y tantas otras muestras que conectan con la creciente desigualdad y obscenidad deshumanizadora.

¡Cuánta falta de respeto, cuánta falta de humanidad, cuánta deshumanización! ¡Cuánta psicopatía, cuánta depredación, cuánta indignación! Y como agravante, podemos relatar que tales hechos han sido comunicados detalladamente a diversas autoridades competentes (¿?), del inisterio de Trabajo, del Ministerio del Interior, a Emergencias 112,… sin mucho éxito. Incluso, recordamos, en la Inspección de Trabajo, se han limitado a comentar que no son competentes en el caso. Nos ha quedado claro que no son competentes.

Llama poderosamente la atención, ya que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) ostenta competencias clave en prevención de riesgos laborales (PRL), como Requerimientos y Paralización: Ordenar la adopción de medidas inmediatas y paralizar actividades ante riesgos inminentes. Nos asaltan las dudas sobre la actitud y la aptitud de quien nos ha atendido. La cuestión no es que se no se hayan facilitado EPIs (Equipos de Protección Individual) a las personas trabajadoras “fumigadoras” y “clareadoras” que están en medio de donde se está fumigando indebidamente, sino que hay un riesgo inminente de intoxicación grave, que se está produciendo. ¿Qué más tiene que pasar para que se actúe como se merece este asunto? Nos gustaría mucho que las burocracias sindicales, por otro lado, salen de su letargo acomodaticio camaleónico,…y otras fuerzas actoras y vectoras somos capaces de construir herramientas de resistencia y ayuda mutua, de solidaridad obrera, ante la superexplotación inhumana, ante el irrespeto muy grave a los derechos humanos y el incumplimiento de las leyes, que certifican el vaciamiento del Estado de Derecho.