Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de febrero de 2026

HOY, VIERNES 6 DE FEBRERO | 19:00 h - MANIFESTACIÓN EN MURCIA

 

Por las personas más vulnerables, las precarias, las pensionistas, las que mo pueden pagar un alquiler, las que no llegan a final de mes...





🏠  Por el derecho a una vivienda digna en la Región de Murcia.

🛑 Por la moratoria de los desahucios.

💶 Por la subida de las pensiones.

💡 Por mantener la prohibición de cortar suministros a las familias vulnerables.

❌ Contra el proyecto de vivienda del Gobierno regional.


📍 Salida: Delegación del Gobierno de Murcia

📍 Llegada: Palacio de San Esteban


📣 Acude y movilízate. Esta tarde a las 7, Murcia en la calle.

¡Nos jugamos derechos básicos! 

jueves, 5 de febrero de 2026

Sindicatos y colectivos convocan una manifestación este viernes en Murcia por la vivienda y las pensiones

 



Partirá desde la Delegación del Gobierno en Teniente Flomesta a las 19:00 horas


     En una comparecencia conjunta, portavoces de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH)Yayoflautas, CCOO, UGT, USO y la Intersindical, acompañados por representantes de Izquierda Unida-Verdes, han expresado su disconformidad con el rechazo parlamentario a los decretos de medidas sociales el pasado mes de enero. Según los convocantes, esta decisión paraliza iniciativas clave como la revalorización de las pensiones, la moratoria de desahucios y la garantía de suministros básicos para colectivos vulnerables.


Sindicatos y colectivos, junto a IU-Verdes, convocan la protesta.

Paco Morote (PAH) calificó la situación de crítica para las familias con menos recursos, mientras que Concha Mirade (Yayoflautas) centró su intervención en la necesidad de blindar las pensiones públicas y los servicios del Estado del bienestar.

Vivienda y precariedad en la Región

Desde el ámbito sindical, Salvador Espín destacó que los indicadores de pobreza y los bajos salarios en la Región de Murcia hacen "imprescindible" la aprobación de un escudo social robusto. En este sentido, se instó a las administraciones a tratar la vivienda como un derecho fundamental y no como un activo financiero, demandando políticas activas para facilitar el acceso a un hogar digno.

Los portavoces han hecho un llamamiento a la ciudadanía a sumarse a la manifestación convocada para el próximo viernes a las 19:00 horas, que partirá desde la Delegación del Gobierno en Teniente Flomesta y concluirá en San Esteban. “A la juventud les decimos: empezad a luchar ahora para tener mañana lo que os merecéis. No podéis dejar que otros decidan por vosotros”, ha enfatizado Concha Mirade.

Con esta movilización, los colectivos sociales y sindicales de Murcia buscan presionar al Gobierno Central y al Partido Popular regional para que dejen de pisotear los derechos de las personas más vulnerables y garanticen la protección social y la vivienda digna como derechos fundamentales.


ILP Derecho a la vivienda.


Fuente: Murcia Plaza

miércoles, 4 de febrero de 2026

Contaminación radiactiva en Palomares: 60 años de oprobio por las élites políticas

 

     Estudios de Economía en la Universidad de Valencia. Técnico Superior en Imagen y Sonido. Desde 1985 ha seguido de cerca todo lo relacionado con el accidente de Palomares.

Cuando Estados Unidos comprobó la magnitud de las consecuencias, comenzó la minusvaloración de todos y cada uno de los parámetros que describían su gravedad: superficies contaminadas, niveles de radiactividad, falsificación de los mapas radiométrico

     Hace pocos días se cumplieron 60 años del accidente nuclear de Palomares (Almería, 1966). Desde 1945 no habían caído bombas nucleares en una población. Esta vez no hubo detonación nuclear ni muertos pero sí sobrada radiactividad. El explosivo convencional de dos de las cuatro bombas que cayeron, con una potencia superior a 68 veces la de Hiroshima, dispersó en 635 hectáreas casi diez kilos de plutonio, que es la sustancia más tóxica creada por el hombre.


Actuación en alta mar en Palomares, Almería.

La pérdida y espectacular búsqueda de una de las bombas, junto con la extensión de la contaminación en un lugar poblado, convirtió el accidente en el más importante de la era nuclear, hasta que veinte años más tarde se produjera el de Chernobyl. Pero, ¿por qué se afirma que es una historia abierta, inconclusa e interminable? La razón hay que buscarla desde el principio.

Cuando Estados Unidos comprobó la magnitud de las consecuencias, comenzó la minusvaloración de todos y cada uno de los parámetros que describían su gravedad: superficies contaminadas, niveles de radiactividad, falsificación de los mapas radiométricos reducidos de siete a doce veces, vigentes hasta 2013. No se salvó ni la denominación: la calificación de accidente fue rebajada por el Departamento de Defensa a «incidente», lo que implicaría la inexistencia de contaminación y contaminados por plutonio. Es el término que persiste seis décadas después. Cuando en los inicios aparecieron análisis positivos del radionucleido en los vecinos, fueron invalidados. Los 1.586 soldados con resultados positivos también fueron manipulados y reducidos a solo 422.

La descontaminación norteamericana fue un eficaz paripé destinado solo a la opinión pública. Los bidones transportados a EE. UU. apenas albergaban un 1 % del plutonio diseminado y los dos enterramientos secretos descubiertos 41 años más tarde con 4000 metros cúbicos contienen una quinta parte de las tierras que se comprometieron evacuar a su país.

Incumplieron todo lo que habían acordado por escrito unas semanas antes en Palomares. También la garantía legal de responsabilidad civil que dieron cuando en 1963 pidieron permiso para alojar submarinos nucleares con misiles Polaris en la base de Rota (Cádiz). Fue en el Acuerdo Confidencial de julio de 1964, párrafo tercero, donde se comprometían de manera inequívoca a asumir toda responsabilidad civil derivada en caso de accidente nuclear, donde cualquier reclamación “será resuelta rápidamente a través de la vía diplomática”. Sesenta años no parecen ser nada para los causantes. Este Acuerdo sigue siendo una sólida base legal en el presente para exigir su limpieza.

La pusilanimidad mostrada por la dictadura no tuvo límites. Como más del 75 % del plutonio se quedó donde estaba y dada la futura exposición crónica de los vecinos al tóxico, la Atomic Energy Comission (AEC), la Junta de Energía Nuclear (JEN) y posterior Ciemat acordaron implementar de manera subrepticia un proyecto de investigación con sus habitantes y el medio ambiente.

Fue llamado en clave: «Proyecto Indalo» (1966-2009) sin que existiera el consentimiento informado ni garantía bioética alguna. La finalidad de este acuerdo era la “recopilación de información sobre la absorción y retención de plutonio y uranio en un número representativo de un grupo de población”, según reza lo firmado apenas un mes después del accidente.


Terrenos contaminados por radiactividad en Palomares.

España no solo permitió los incumplimientos. Suscribió con el país causante una historia oficial a la medida de sus intereses. Tuvo como portavoz al ministro Fraga Iribarne, quien afirmó repetidamente que en Palomares todo se había quedado igual o mejor que antes del accidente y que no había peligro para la salud. Los vecinos fueron engañados y expuestos de manera continuada al inventario de plutonio, residiendo en lo que se denomina una «zona de sacrificio», donde el riesgo, al igual que la radiactividad, no se percibe pero existe y las posibles consecuencias patológicas aparecen a largo plazo y resultan muy difíciles de demostrar.

Lo más desalentador fue que la llegada de la democracia no supuso ningún cambio en la exposición radiológica de sus pobladores ni se modificó un ápice la historia oficial sostenida también por los supuestos científicos de la JEN-Ciemat. Siguieron repitiendo que todo había quedado limpio y que no existía peligro alguno.No fue cuestión de ideologías políticas o de siglas. Ni con UCD, PSOE o PP hubo un mínimo avance en la verdad y la protección de los palomareños. Las élites políticas del poder central y centralista mantuvieron con firmeza la falsa historia oficial de la dictadura y la continuada exposición al plutonio de sus habitantes, dando veracidad al aforismo que el escritor Giuseppe Tomasi di Lampedusa puso en boca del protagonista de El Gatopardo: “Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie”.

Gracias a todo lo anterior, el «Proyecto Indalo» se mantuvo activo doce años en dictadura y 31 en democracia. Tras 40 años siendo expuesta la población, cultivando algunas áreas con mucho plutonio, por fin, entre 2006 y 2008 se implementaron las primeras medidas de radioprotección. La medida fue posible porque antes realizaron la caracterización radiológica, con un nuevo mapa de contaminación que derivo en la restricción de acceso y uso con el vallado de 40 hectáreas de áreas contaminadas.


Caseta en la parcela vallada en Palomares.

Es de justicia reconocer que ese único y aislado progreso, ese punto de inflexión en los riesgos en Palomares fue gracias al equipo que formó el científico Juan Antonio Rubio cuando estuvo como presidente del CIEMAT (2003-2010) con la directora de Medio Ambiente, Teresa Mendizábal. Ella nos confesó que los mayores problemas no fueron los escollos técnicos, sino convencer a los políticos, primero del PP y luego a los del PSOE, con la llegada de Zapatero. Ardua tarea.

El impedimento no era tanto los 13,8 millones de euros del coste final, del que EE. UU. solo aportó un 13 %, sino sacar del olvido una “patata caliente” que nadie deseaba ni desea en sus manos. Más aún cuando el Ministerio de Exteriores siempre presiona para que el viejo contencioso no ponga en peligro los intereses de las empresas que están haciendo las Américas, muchas de ellas presentes en los sumarios de financiación ilegal de los partidos.

Rubio y Mendizábal sólo proponían estudiar cuánto, como y dónde se hallaba el plutonio para vallar esas tierras, proteger a sus habitantes y poder elaborar además el Plan de Rehabilitación de Palomares. Algo que consiguieron en 2010, poco antes de fallecer Rubio. Lástima que sus sucesores y el Consejo de Seguridad Nuclear se olvidaran de ese proyecto y volvieran la vista hacia otro lado.

El agravio comparativo es sangrante cuando no existieron problemas para realizar una caracterización y descontaminación en Madrid, dentro del Proyecto Integral para la Mejora de las Instalaciones del Ciemat (PIMIC). Iniciativa que lleva veinticinco años y mucho más de cien millones de euros gastados, en un lugar donde no existía riesgo radiológico alguno a sus trabajadores, donde no reside población. Pero se trata de un lugar próximo a donde viven los gestores políticos y sus familias y no se halla en la periferia peninsular, distante a 525 km.

Cuando se destapó la contaminación real con la que habían convivido los vecinos de Palomares, la historia oficial cambió. Ahora se reconoce la contaminación, pero se repite sin cesar que no hay peligro, como en la Dictadura. También se incluye el mantra de que ha de ser EEUU quien retire esas tierras ―oportuno argumento para la inacción― porque España carece de un lugar donde almacenar residuos de alta actividad como los que se generarían con la limpieza. Lo que sesgan los voceros de las élites políticas es que ello es perfectamente factible, como están los centenares de toneladas de similares residuos del combustible gastado de las centrales nucleares en seis almacenes temporales individualizados (ATI). De igual manera, se podría crear un ATI en el Cabril para Palomares, hasta que la coyuntura política permitiera devolver ese plutonio a sus legítimos propietarios.


La bomba nuclear B28FI, recuperada a 870 metros de profundidad, en la cubierta del USS Petrel.

Dado el maltrato sufrido por las generaciones de Palomares durante estos 60 años, todos los gobiernos, los organismos públicos en general y el Consejo de Seguridad Nuclear y el Ciemat en particular, se hallan en deuda con la población. España está sobradamente preparada para acometer la rehabilitación según el Plan de 2010, para emprender la descontaminación que ponga fin a la angustia y el estigma padecido.

Lo único que falta es voluntad de las élites políticas, las mismas que durante estas seis décadas se han aprovechado de las circunstancias: minorías lejanas, silenciosas e invisibles, padecimientos y riesgos también invisibles.


Fuente: elDiario.es Andalucía

lunes, 12 de enero de 2026

Piden más de 3 años de cárcel para el secretario general del ayuntamiento de Águilas por acoso laboral

 

 Por Alicia Negre    
       Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia (UMU). Redactora de  LA VERDAD.


Un magistrado abre juicio contra el funcionario por la supuesta divulgación de un escrito de alegaciones presentado por el afectado

     El presunto acoso laboral contra un representante sindical podría sentar en el banquillo al secretario general del Ayuntamiento de Águilas. En un auto, al que LA VERDAD ha tenido acceso, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Lorca ha acordado la apertura de juicio oral contra Jesús L. por presuntos delitos de acoso laboral, infidelidad en la custodia de documentos y revelación de secretos. 


Jesús López López (diario Información).


La Fiscalía solicita que se le impongan penas que suman tres años y siete meses de cárcel y hasta dos años y meses de inhabilitación para empleo o cargo público. Además, el Ministerio Público reclama que se indemnice al perjudicado en 3.835 euros, de los que el propio Consistorio tendría que responder de forma subsidiaria.




Fuente: LA VERDAD

viernes, 2 de enero de 2026

Despojan a Franco de su medalla de oro pero no dan carpetazo al ataque fascista contra Pedro Costa Morata






















Despojan a Franco de su medalla de oro

pero no dan carpetazo al ataque 

fascista contra Pedro Costa Morata





 Por ALTERIDAD


El pleno municipal del ayuntamiento de Águilas convocado, además de con alevosía, con “matutinuidad” para torpedear cualquier amago ciudadano de mostrar su apoyo a Pedro Costa Morata, duró apenas una hora. Se había fijado, con la premura esperable de quien, aprovechando las fiestas navideñas, intenta que el acto pase desapercibido, para el 30 de diciembre a las 9:30 de la mañana. Poco más de las 10:30 ya había concluido




     En su cabeza la jugada se les antojaba redonda: se trataba de aprobar la ignominiosa revocación del nombramiento de Hijo Predilecto a Pedro Costa Morata -incómoda, pero solvente, “mosca cojonera” ante los desmanes urbanísticos de la Corporación y otras muchas lindezas- al tiempo que se aprobaría la retirada de la medalla de oro de la Villa de Águilas concedida a Franco, petición vecinal solicitada años antes. Así, debieron pensar que contrapesarían la balanza”. Un burdo ardid, pero fueron con ello.

Equiparaban a un golpista fraticida y casi inacabable dictador sanguinario con un ilustre y pacífico ecologista, periodista y sociólogo como Pedro Costa Morata, un vecino que ha hecho suyas todas y cada una de las problemáticas humanas sin importar el lugar donde acontezcan, dando aliento a las personas oprimidas y defendiéndolas frente a los abusos del poder con una destreza y una valentía pasmosas.

Por otra parte, su ya muy dilatado y acreditado currículum ha contribuido también a elevar muy alto el nombre de la ciudad de Águilas, con lo cual la vileza era doble: no solo se arremetía contra una persona tan sobradamente capacitada como socialmente comprometida como Pedro sino también contra un insigne paisano, ejemplar y digno de emulación.

La indignación, la solidaridad y el apoyo al ecologista, periodista y politólogo fue amplificándose y alcanzó ampliamente los titulares de la prensa regional murciana. Muestras de rechazo al ataque fascista y de respaldo a Pedro Costa Morata, a la memoria viva y a la semilla de su figura se multiplicaron, fuese de manera individual o colectiva como fue el caso de los agentes sociales, desde los más variados espacios de encuentro incluso a nivel internacional, como en el caso de Guatemala.

Aconteció entonces lo que era previsible ante tan inmenso disparate abusivo e injustificado: multitud de voces descontentas con lo que la mayoría absoluta socialista en el ayuntamiento de Águilas estaba dispuesta a perpetrar e intempestivas llamadas telefónicas protestando airadamente comenzaron a sonar. Algunas, acaso, desde las instancias superiores del propio PSOE.

Era evidente que tamaña e insensata decisión administrativa no les reportaría voto alguno en Águilas y que, por el contrario, les restaría muchos sufragios en todos los ámbitos, particularmente en la Región de Murcia, donde Pedro Costa es, con creces, holgadamente conocido y popular.

Ante tal tesitura, el grupo municipal socialista optó por una resolución sorprendente aunque quizá no tan inexplicable: “dejar sobre la mesa” (sic) ese punto del orden de día del plenario.

¿Por qué la mayoría absoluta socialista en Águilas no votó simplemente no a ese punto y lo hubiese dejado zanjado dándole “carpetazo”? ¿Qué intenciones pudo esconder tal determinación? ¿Hubo algo detrás de ella o fue pura torpeza por la absurda intención -en este dilema en el que no cabían medias tintas- de quedar bien con todas las partes (el Secretario Municipal, Jesús López López, incluido)? ¿Sucede con la actual corporación socialista lo mismo que llevó a la reciente dimisión de la anterior alcaldesa también socialista, Mari Carmen Moreno, y que hicieron que tuviera que reconocer, en privado por supuesto, que “me tiene bien cogida”?.

Así las cosas, se pasó fulminantemente al siguiente punto del orden del día de tan improcedente y extemporánea sesión plenaria: “revocación de la medalla de oro concedida a Francisco Franco Bahamonde así como el nombramiento efectuado a jefes, oficiales, clases y soldados del Tabor de Regulares “Tetuán” como hijos adoptivos del municipio de Águilas”.

Era la tercera vez que el colectivo Amanecer 31 solicitaba la retirada de esta medalla al sanguinario dictador. Ya en 2020 y en 2021 este colectivo presentó idénticas propuestas, obteniendo tan solo el silencio administrativo de ese Consistorio. Ahora que creían haber visto la oportunidad de tramitarla para enmascarar el dislate de intentar atacar la figura de Pedro Costa Morata, el grupo municipal socialista aguileño no tuvo más remedio que hacer uso de su mayoría absoluta para aprobar la retirada de la medalla de oro al golpista fraticida de 1936 con la abstención -de mala gana- del PP y la rotunda oposición -cómo no- de los ultraderechistas de Vox.


Fuente: ALTERIDAD