Despojan a Franco de su medalla de oro
pero no dan carpetazo al ataque
fascista contra Pedro Costa Morata
Por
ALTERIDAD
El pleno municipal del ayuntamiento de Águilas convocado, además de con alevosía, con “matutinuidad” para torpedear cualquier amago ciudadano de mostrar su apoyo a Pedro Costa Morata, duró apenas una hora. Se había fijado, con la premura esperable de quien, aprovechando las fiestas navideñas, intenta que el acto pase desapercibido, para el 30 de diciembre a las 9:30 de la mañana. Poco más de las 10:30 ya había concluido
En su cabeza la jugada se les antojaba redonda: se trataba de aprobar la ignominiosa revocación del nombramiento de Hijo Predilecto a Pedro Costa Morata -incómoda, pero solvente, “mosca cojonera” ante los desmanes urbanísticos de la Corporación y otras muchas lindezas- al tiempo que se aprobaría la retirada de la medalla de oro de la Villa de Águilas concedida a Franco, petición vecinal solicitada años antes. Así, debieron pensar que “contrapesarían la balanza”. Un burdo ardid, pero fueron con ello.
Equiparaban a un golpista fraticida y casi inacabable dictador sanguinario con un ilustre y pacífico ecologista, periodista y sociólogo como Pedro Costa Morata, un vecino que ha hecho suyas todas y cada una de las problemáticas humanas sin importar el lugar donde acontezcan, dando aliento a las personas oprimidas y defendiéndolas frente a los abusos del poder con una destreza y una valentía pasmosas.
Por otra parte, su ya muy dilatado y acreditado currículum ha contribuido también a elevar muy alto el nombre de la ciudad de Águilas, con lo cual la vileza era doble: no solo se arremetía contra una persona tan sobradamente capacitada como socialmente comprometida como Pedro sino también contra un insigne paisano, ejemplar y digno de emulación.
La indignación, la solidaridad y el apoyo al ecologista, periodista y politólogo fue amplificándose y alcanzó ampliamente los titulares de la prensa regional murciana. Muestras de rechazo al ataque fascista y de respaldo a Pedro Costa Morata, a la memoria viva y a la semilla de su figura se multiplicaron, fuese de manera individual o colectiva como fue el caso de los agentes sociales, desde los más variados espacios de encuentro incluso a nivel internacional, como en el caso de Guatemala.
Aconteció entonces lo que era previsible ante tan inmenso disparate abusivo e injustificado: multitud de voces descontentas con lo que la mayoría absoluta socialista en el ayuntamiento de Águilas estaba dispuesta a perpetrar e intempestivas llamadas telefónicas protestando airadamente comenzaron a sonar. Algunas, acaso, desde las instancias superiores del propio PSOE.
Era evidente que tamaña e insensata decisión administrativa no les reportaría voto alguno en Águilas y que, por el contrario, les restaría muchos sufragios en todos los ámbitos, particularmente en la Región de Murcia, donde Pedro Costa es, con creces, holgadamente conocido y popular.
Ante tal tesitura, el grupo municipal socialista optó por una resolución sorprendente aunque quizá no tan inexplicable: “dejar sobre la mesa” (sic) ese punto del orden de día del plenario.
¿Por qué la mayoría absoluta socialista en Águilas no votó simplemente no a ese punto y lo hubiese dejado zanjado dándole “carpetazo”? ¿Qué intenciones pudo esconder tal determinación? ¿Hubo algo detrás de ella o fue pura torpeza por la absurda intención -en este dilema en el que no cabían medias tintas- de quedar bien con todas las partes (el Secretario Municipal, Jesús López López, incluido)? ¿Sucede con la actual corporación socialista lo mismo que llevó a la reciente dimisión de la anterior alcaldesa también socialista, Mari Carmen Moreno, y que hicieron que tuviera que reconocer, en privado por supuesto, que “me tiene bien cogida”?.
Así las cosas, se pasó fulminantemente al siguiente punto del orden del día de tan improcedente y extemporánea sesión plenaria: “revocación de la medalla de oro concedida a Francisco Franco Bahamonde así como el nombramiento efectuado a jefes, oficiales, clases y soldados del Tabor de Regulares “Tetuán” como hijos adoptivos del municipio de Águilas”.
Era la tercera vez que el colectivo Amanecer 31 solicitaba la retirada de esta medalla al sanguinario dictador. Ya en 2020 y en 2021 este colectivo presentó idénticas propuestas, obteniendo tan solo el silencio administrativo de ese Consistorio. Ahora que creían haber visto la oportunidad de tramitarla para enmascarar el dislate de intentar atacar la figura de Pedro Costa Morata, el grupo municipal socialista aguileño no tuvo más remedio que hacer uso de su mayoría absoluta para aprobar la retirada de la medalla de oro al golpista fraticida de 1936 con la abstención -de mala gana- del PP y la rotunda oposición -cómo no- de los ultraderechistas de Vox.
Fuente: ALTERIDAD








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