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lunes, 23 de febrero de 2026

Más sobre Morir sobreviviendo en el campo murciano (II)

 



Sigue la tragedia con multitud de cómplices y conniventes. Tras el artículo publicado en días pasados sigue la misma empresa con prácticas de fumigación que son dañinas para las personas. En la pedanía de Comala, municipio de Molina de Segura. Sin EPIs (Equipos de Protección Individual) ni para quienes aplican los productos fitosanitarios, ni para quienes están indebidamente e ilegalmente cerca, respirando todo eso, e impregnado sus ropas y sus pieles con las sustancias tóxicas.




Una empresa que compagina los negocios de energías renovables y la actividad agrícola, muy cercana a un famosísimo desguace con estándares europeos, situado en la A-30, envenena conscientemente a las cuadrillas que trabajan sus fincas, fumigando en el mismo espacio y tiempo, con productos altamente tóxicos. La diferencia con hace unos días es que, mientras tanto, una persona trabajadora S.A.M. tuvo que ser atendida, el pasado 12 de febrero, por síntomas muy evidentes de intoxicación en el Centro de Salud de Archena.

De ahí fue remitida al Hospital Morales Meseguer, de Murcia, para su hospitalización para abordar intoxicación generalizada e intervención quirúrgica y un gran “abceso” fruto de la sobreexposición al agente contaminante. Esta persona ha sido dada de alta hospitalaria para seguir un proceso de curación y desintoxicación que se estima de dos semanas, mientras que la baja médica será, al menos, de poco más de un mes. El resto de personas trabajadoras observa diversos síntomas propios de ese “gaseamiento”: tos, rinitis en ojos y nariz, adormecimiento de senos faciales y nasales, lengua y labios, dificultad respiratoria…

Repetimos: NO son nada buenas las condiciones de trabajo y de vida de quienes venden su fuerza de trabajo para sobrevivir. Incluso aguantan graves riesgos laborales, de seguridad y salud, desde el silencio impotente, en aras de conseguir el dinero necesario para cuidar a sus familias, aunque se cuiden menos esas personas. Y la complicidad silenciosa o la connivencia consciente de los entornos laborales e institucionales. Es urgente humanizar mucho más la vida y el trabajo, cuidando y protegiendo a quienes riegan nuestros campos con su sudor y los levantan con sus manos.




Estaría muy bien que las distintas fuerzas y cuerpos de seguridad, la inspección de trabajo, los distintos entes gubernamentales (local, autonómico y central), así como los sindicatos, las iglesias de las diversas confesiones, el periodismo humano,…entre otros ámbitos se implicaran más y mejor para atajar esta tragedia incalificable y dejaran de mirar para otro lado. Nos estamos dirigiendo a todos ellos.

INSISTIMOS: Van a trabajar a los campos murcianos los sectores más vulnerables de nuestra sociedad: personas migrantes, personas gitanas y otros sectores con vidas precarias y al límite.

PERSONAS. Esos sectores que sostienen la producción, la distribución, incluso el consumo y los cuidados imprescindibles para que siga funcionando la vida, tal como la conocemos. Y además, cabe apuntar el alto porcentaje de mujeres valientes y resilientes que sostienen esos sectores de la economía.

Mujeres realmente existentes, invisibles, hormigas laboriosas que cargan responsabilidades familiares aquí y desde aquí. ¡Ya basta! Tenemos una comunidad murciana, recordamos, con una alta cantidad de coches de alta gama, gracias a la riqueza que se les extrae habitualmente a todas estas personas. Y muchísimos comercios de ropa de celebraciones. Y familiares que estudian en el extranjero, o en universidades privadas, embarcaciones de recreo de cierta gama, motos de agua,…Y tantas otras muestras que conectan con la creciente desigualdad y obscenidad deshumanizadora.

¡Cuánta falta de respeto, cuánta falta de humanidad, cuánta deshumanización! ¡Cuánta psicopatía, cuánta depredación, cuánta indignación! Y como agravante, podemos relatar que tales hechos han sido comunicados detalladamente a diversas autoridades competentes (¿?), del inisterio de Trabajo, del Ministerio del Interior, a Emergencias 112,… sin mucho éxito. Incluso, recordamos, en la Inspección de Trabajo, se han limitado a comentar que no son competentes en el caso. Nos ha quedado claro que no son competentes.

Llama poderosamente la atención, ya que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) ostenta competencias clave en prevención de riesgos laborales (PRL), como Requerimientos y Paralización: Ordenar la adopción de medidas inmediatas y paralizar actividades ante riesgos inminentes. Nos asaltan las dudas sobre la actitud y la aptitud de quien nos ha atendido. La cuestión no es que se no se hayan facilitado EPIs (Equipos de Protección Individual) a las personas trabajadoras “fumigadoras” y “clareadoras” que están en medio de donde se está fumigando indebidamente, sino que hay un riesgo inminente de intoxicación grave, que se está produciendo. ¿Qué más tiene que pasar para que se actúe como se merece este asunto? Nos gustaría mucho que las burocracias sindicales, por otro lado, salen de su letargo acomodaticio camaleónico,…y otras fuerzas actoras y vectoras somos capaces de construir herramientas de resistencia y ayuda mutua, de solidaridad obrera, ante la superexplotación inhumana, ante el irrespeto muy grave a los derechos humanos y el incumplimiento de las leyes, que certifican el vaciamiento del Estado de Derecho.



miércoles, 11 de febrero de 2026

Morir sobreviviendo en el campo murciano

 



     No son nada buenas las condiciones de trabajo y de vida de quienes venden su fuerza de trabajo para sobrevivir. Incluso aguantan graves riesgos laborales, de seguridad y salud, desde el silencio impotente, en aras de conseguir el dinero necesario para cuidar a sus familias, aunque se cuiden menos esas personas.

Alguien dijo que cuidar es querer, y querer es cuidar.

Seguramente necesitamos humanizar mucho más la vida y el trabajo, porque ahora está muy deshumanizado, tratando a las personas sólo como “mano de obra”, como “recursos humanos”, como algo cosificado.

No es un secreto que van a trabajar a los campos murcianos los sectores más vulnerables de nuestra sociedad: personas migrantes, personas gitanas y otros sectores con vidas precarias y al límite. Esos sectores que sostienen la producción, la distribución, incluso el consumo y los cuidados imprescindibles para que siga funcionando la vida, tal como la conocemos.


Melocotoneros en flor.

Esos sectores que son demonizados por los enemigos de la humanidad y de la libertad.

Aunque paradójicamente apelan a la España “Cristiana” en su cruzada anacrónica contra quienes definen como “enemigos”, para defender a sus amos: los millonarios, los nuevos señores tecnofeudales, los fondos buitres de inversión, y otras criaturas psicópatas y sociópatas.

Han leído poco al Papa Francisco. Incluso, han leído poco. No tienen en cuenta aquello de “amarás a tu prójimo”, “amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Eso sería una España más cristiana, desde luego.

La idea de España “cristiana” (instrumental) que algunos (demasiados) practican consiste en ir los viernes o sábados a las casitas de las luces, pero el domingo ir con la esposa y las criaturas a comulgar a misa de 12. O desnaturalizar “folklóricamente” celebraciones religiosas, en formas de fiestas turísticas, con mucho alcohol y otras sustancias, a tope.

Tenemos una comunidad murciana, con un alto ranking de coches de alta gama, gracias a la riqueza que se le expropia habitualmente a quienes riegan nuestras tierras con su sudor y las levantan con sus manos.

Como ejemplo trágico, en estos días, en Molina de Segura, pedanía de Comala, una empresa que compagina los negocios de energías renovables y la actividad agrícola, muy cercana a un famosísimo desguace con estándares europeos, envenena conscientemente a las cuadrillas que trabajan sus fincas, fumigando en el mismo espacio y tiempo, con productos altamente tóxicos.


Paleras en Comala.

¡Cuánta falta de respeto, cuánta falta de humanidad, cuánta deshumanización! ¡Cuánta psicopatía, cuánta depredación, cuánta indignación!

Y como agravante, podemos relatar que tales hechos han sido comunicados detalladamente a diversas autoridades competentes (¿?),del Ministerio de Trabajo, del Ministerio del Interior, a Emergencias 112,…sin mucho éxito.

Incluso en la Inspección de Trabajo, se han limitado a comentar que no son competentes en el caso. Nos ha quedado claro que no son competentes.

Sólo que se les ha pasado el detalle que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) ostenta competencias clave en prevención de riesgos laborales (PRL), como Requerimientos y Paralización: Ordenar la adopción de medidas inmediatas y paralizar actividades ante riesgos inminentes. Nos asaltan las dudas sobre la actitud y la aptitud de quien nos ha atendido.

La cuestión no es que se no se hayan facilitado EPIs (Equipos de Protección Individual) a las personas trabajadoras “clareadoras” que están en medio de donde se está fumigando indebidamente, sino que hay un riesgo inminente de intoxicación grave, que se está produciendo.

¿Tenemos que esperar a que se produzcan daños más graves, con ingresos en emergencias hospitalarias de alguien para que entonces se muevan las autoridades competentes?

A ver si las burocracias sindicales, por otro lado, salen de su letargo acomodaticio camaleónico,…y otras fuerzas actoras y vectoras somos capaces de construir herramientas de resistencia y ayuda mutua ante la superexplotación inhumana, ante el irrespeto muy grave a los derechos humanos y el incumplimiento de las leyes, que certifican el vaciamiento del Estado de Derecho.

¡En Pie! ¡No más precariedad!


sábado, 17 de enero de 2026

El detenido por explotar a nepalíes en Ulea es un «magnate» de la inmigración irregular

 

 Por Raúl Hernández   
     Redactor multimedia de La Verdad.


La Policía Nacional sitúa al empresario como una figura relevante en las redes de la economía sumergida


     Fue el olor constante a cebolla lo que provocó las denuncias de los vecinos de una zona rural de Ulea. Además, llevaban tiempo alertando de una actividad ininterrumpida en una finca agrícola donde, según decían, se trabajaba día y noche sin descanso. Aquellas quejas vecinales fueron el primer hilo del que tiraron los agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional en Murcia.


Un agente en la finca de Ulea donde eran explotados laboralmente los jornaleros de Nepal y otras nacionalidades.


Las vigilancias confirmaron un trasiego constante de furgonetas, entrada y salida de mercancía y jornadas que no se detenían ni de madrugada. Lo que no se sabía entonces era que cerca del 90% de los 65 trabajadores que fueron liberados carecían de documentación regularizada y que la mayoría procedía de Nepal. En la finca vivían en condiciones insalubres, entre basura y colchones viejos tirados en el suelo en un inmueble donde eran hacinados al finalizar su jornada laboral.

Quienes los vigilaban eran ciudadanos pakistaníes, un colectivo que comparte lengua con los primeros, algo que facilitaba el control y la comunicación dentro de la finca. Los investigadores tratan ahora de reconstruir cómo llegaron a España y quién costeó esos desplazamientos.

La operación avanzó por fases. En un primer momento, fueron detenidos tres intermediarios que actuaban como capataces, dos pakistaníes y un rumano. El último en caer fue el empresario, de origen pakistaní, que dirigía el entramado, considerado por los investigadores como el jefe de la organización, con varios inmuebles a su nombre y considerado un «magnate» dentro del entramado de la inmigración irregular y la economía sumergida, según fuentes cercanas a la investigación.

Estaba ya en prisión

En la finca y en varios domicilios se incautó de abundante documentación, que está siendo analizada.

La actuación se enmarca en un dispositivo contra la trata con fines de explotación laboral coordinado con Europol y con la colaboración de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. La causa sigue abierta a la espera de nuevas actuaciones judiciales sobre los propietarios de la finca y los arrendadores de la nave.


Fuente: La Verdad

viernes, 16 de enero de 2026

La Policía libera a 65 personas que trabajaban en condiciones de semiesclavitud en una finca agrícola de Ulea (Región de Murcia)


 Por Virginia Vadillo   
      Corresponsal de EL PAÍS en la Región de Murcia, donde escribe sobre la actualidad política, social y medioambiental.


El principal investigado está actualmente en prisión por delitos similares cometidos en Albacete


     Trabajaban en el campo en turnos las 24 horas del día, descansaban hacinados en pequeñas habitaciones con colchones en el suelo y cocinaban y comían en unas instalaciones completamente insalubres y llenas de suciedad. Es el infierno del que la Policía Nacional ha rescatado a 65 personas, en su mayoría procedentes de India y Nepal, que trabajaban en condiciones de semiesclavitud para una empresa agrícola del municipio murciano de Ulea.


Una de las habitaciones donde dormían quienes trabajaban en condiciones de semiesclavitud.

El propietario de la empresa y supuesto cabecilla de esta trama de explotación laboral está actualmente cumpliendo prisión por otros delitos similares cometidos con otra empresa en la provincia de Albacete. La Policía ha detenido además a otras cinco personas, tres de las cuales han sido enviadas a prisión provisional por estos hechos.

Los ciudadanos liberados se encontraban en situación irregular en España, y los detenidos aprovechaban esa situación de extrema vulnerabilidad para explotarlos y obligarlos a trabajar en condiciones absolutamente infrahumanas, según destacadas fuentes de la investigación, que se inició el pasado mes de septiembre de 2025 en colaboración con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Murcia y del Operativo EMPACT de Europol.

Según ha desvelado la investigación policial, estos inmigrantes irregulares eran explotados “bajo unas condiciones totalmente precarias y abusivas”, obligados a trabajar las 24 horas del día en diferentes turnos, y “algunos a unas condiciones indignas e inhumanas”.

Estas personas pasaban todo el tiempo en la finca agrícola en el término municipal de Ulea, una localidad de apenas 1.000 habitantes en el Valle de Ricote, en el interior de la Región de Murcia. En las instalaciones agrícolas se habían habilitado unas estancias que la Policía calificaba de “insalubres” en las que los ahora liberados descansaban hacinados, se aseaban o comían.

Las imágenes facilitadas por la Policía muestran colchones ocupando todo el suelo de las estancias, sobre los cuales se apilan mantas y efectos personales de las personas explotadas, así como pequeños electrodomésticos de cocina con mucha suciedad.

Los cinco detenidos en esta operación están acusados ​​de delitos de contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, favorecimiento de la inmigración ilegal y pertenencia a organización criminal.

En cuanto a las personas liberadas, según han explicado a EL PAÍS fuentes de la investigación, buena parte de ellos han sido derivados a diferentes ONG y asociaciones que trabajan con migrantes en situación irregular con el objetivo de darles apoyo, facilitar su integración en el país y ayudarles a llevar a cabo los trámites para regularizar su situación. No existe un protocolo único para este tipo de casos con víctimas de explotación laboral , sino que cuando se lleva a cabo una operación de este tipo, la Brigada de Extranjería estudia la situación de cada uno de los afectados, su posible arraigo familiar o las posibilidades de ofrecerles una salida legal en el país.

Para Gerardo Medina, secretario general del área de Industria y Agricultura de Comisiones Obreras en la Región de Murcia, los casos de explotación laboral a personas en situación irregular en el campo murciano que son detectados y que salen a la luz son solo “la punta del iceberg” de un problema mucho más amplio. Los datos oficiales sobre economía sumergida apuntan a que esta ronda entre el 20% y el 22% en el sector del campo en la Región de Murcia, por encima del 17% que de media tiene la economía en esa comunidad autónoma, debido en parte a la enorme vulnerabilidad de los trabajadores. “Son personas que quieren trabajar a toda costa y se ven engañados en un país que desconocen y en el que, por pésimas que sean las condiciones, pueden considerarlas mejores que en sus países de origen”, ha lamentado.

En estos casos extremos, el representante sindical ha advertido de que se suman otros en los que las empresas sí tienen datos de alta legalmente a trabajadores de origen extranjero, pero “aunque las contrataciones son legales, luego pagan por debajo del salario mínimo interprofesional, imponen jornadas de más de 12 horas, no respetan los descansos o no facilitan el transporte hasta las fincas”, entre otras irregularidades, por lo que ha subrayado la necesidad de aportar más recursos para inspeccionar este tipo de empresas.


Fuente: EL PAÍS

domingo, 13 de julio de 2025

Otra noche de violencia contra los migrantes en Torre Pacheco

 

 Por Ana Lucas 
      Licenciada en Periodismo.



Peleas a botellazos, reyertas con cuchillos y daños a vehículos aparcados son un goteo en una jornada en la que permanece el refuerzo de la Guardia Civil y la Policía


     El municipio de Torre Pacheco afronta otra noche sumido en la espiral de violencia contra los migrantes, indican fuentes policiales y testigos presenciales.

Vecinos han efectuado numerosas llamadas a Emergencias para alertar de que están presenciando actos muy violentos: algunos afirman que los extranjeros han llegado a agredir a un menor de edad.

Los ánimos están muy caldeados y, de momento, hay un agente de la Policía Local herido, informan fuentes cercanas al caso.

Peleas a pedradas, riñas con cuchillos y daños a vehículos aparcados son una constante en una jornada en la que permanece el refuerzo de la Guardia Civil y la Policía Local. Precisamente un miembro de este cuerpo resultaba herido al recibir un golpe en la boca.

El sexagenario agredido en Torre Pacheco se desmarca de las 'cacerías': "Yo la violencia no la quiero".

Fuentes próximas y testigos apuntaron que también hay otro varón herido. Se trata de un hombre que sangra abundantemente por la cabeza.

Vecinos aseguraron que presenciaban desde sus casas concentraciones de marroquíes y ello les suponía una "actitud sospechosa". Alrededor, en el pueblo, numerosos contenedores ardían: en la batalla campal, algunos aprovechaban para pegar fuego al mobiliario urbano por gusto. La tensión, en algunas calles, iba en aumento, hasta el punto que efectivos de la Benemérita decidieron cerrar el paso a vías en las que se detectaron más tensión.


Torre Pacheco se sume en una espiral de violencia.

Quedadas por Telegram




La Policía ya tenía conocimiento esta tarde de quedadas por Telegram para repetir la 'cacería nocturna' y «buscar marroquíes». Por otro lado, los extranjeros, al sentir que están en la diana, también ponían sobre la mesa la opción de quedar y «defenderse».

Una espiral de violencia


Galería de imágenes de Iván J. Urquízar





























Torre Pacheco se ha sumido esta semana en una espiral de violencia a causa de la agresión sufrida por un jubilado, Domingo, a manos de un individuo que, aunque no ha sido identificado ni detenido, muchas personas tienen claro que es un extranjero sin papeles, específicamente originario de Marruecos.

Por este motivo, el viernes se convocó una concentración, a priori pacífica, pero que terminó en un estallido de violenciaLos agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil no llegaron a detener a nadie, pese a presenciar agresiones físicas, contra mobiliario urbanos, coches y personas. La razón: por seguridad. Fuentes policiales explican que, en situaciones así de hostiles, un arresto podría llegar a tensar aún más la cuerda y dar lugar a episodios aún más violentos.

Este sábado por la mañana se ha vuelto a organizar una concentración, que se ha desarrollado en medio de una calma tensa. Los concentrados exhibían carteles en los que se podía leer ‘Stop inseguridad’, junto al logo del partido de Abascal, ‘stop invasión’ y ‘stop salvajes’. ‘Asesinos deportación’, ponía en unas cartulinas con la rúbrica de Revuelta, una organización juvenil impulsada por Vox.




Fuente: La Opinión de Murcia

Ultras llegados de otras ciudades salen “a cazar” migrantes y convierten Torre Pacheco en un campo de batalla

 

      Periodista y documentalista de Cartagena.

      Y

      Periodista. Ha cubierto durante seis años el Magreb desde Marruecos, Senegal, Mali o Argelia.


En torno a las 21.30 horas individuos con estética nazi han comenzado a patrullar por el municipio, lanzando consignas ultra y con una actitud violenta hasta que han comenzado las peleas contra jóvenes marroquíes con armas de cuerpo a cuerpo y objetos arrojadizos y han tenido que desplegarse los antidisturbios



     De las caras de odio se ha pasado a los insultos, de los insultos y las consignas ultra y racistas a las bengalas y los estallidos de petardos, y ya de las bengalas, a las agresiones y los lanzamientos de piedras, cristales y botellas. Torre Pacheco se ha convertido en la noche de este sábado en un polvorín. Una batalla campal entre nazis y jóvenes de estética ultra llegados de otras ciudades con ganas de pelea, por un lado, y grupos de chicos marroquíes encapuchados y organizados esperándoles a las puertas de sus barrios.


Grupos de ultras desencajados andan por Torre Pacheco al anochecer en busca de migrantes.

La “caza” al migrante en Torre Pacheco ha continuado en la noche de este sábado, tal y como habían amenazado en los últimos días los ultra que se organizan a través de algunos grupos en Telegram y otras plataformas para poner en marcha “patrullas”. Su objetivo, migrantes magrebíes, foco de las persecuciones de estos exaltados que ya se tomaron este viernes la justicia por su mano en respuesta a la brutal agresión sufrida el pasado miércoles contra Domingo, un vecino de 68 años de la localidad, por parte de un joven presuntamente de origen magrebí.

Sobre las 20.30 han empezado a congregarse en la plaza del Ayuntamiento decenas de individuos con camisetas negras, las caras tapadas, gritos de arriba españa y los brazos en alto. “Moros no, España no es un zoo”, “España, una grande y libre” o “España cristiana y no musulmana” son algunas de las consignas que coreaban con rabia, muchos de ellos totalmente alcoholizados. Los rostros estaban a cada momento más desencajados por la ira.

A las 22.00 de esta noche, las amenazas de “cacerías” al migrante han dejado de ser un simple mensaje en un foro de “patriotas”. Los antidisturbios se han tenido que desplegar por el casco urbano de Torre Pacheco y la llama ha prendido en uno de los focos más conflictivos, el barrio de San Antonio, donde el mayor porcentaje de vecinos es de nacionalidad extranjera.

A las puertas de este barrio —la Guardia Civil había cerrado todos los accesos para que los ultras no pudieran llegar al corazón de sus calles— la disputa se ha originado cerca de un kebab donde se encontraban grupos de jóvenes magrebíes. Las peleas han dejado varios heridos, aunque a estas horas se desconoce cuál ha sido el balance. Han tenido que movilizar varias ambulancias.

El número de policías ha sido, en todo momento, muy escaso. Alrededor de medio centenar de agentes para más de medio millar de exaltados. Pese a ello, la delegada del Gobierno, Mariola Guevara, ha asegurado esta misma noche que “este sábado hemos continuado con nuestros máximos esfuerzos y números de efectivos en Torre Pacheco”, pese a que la cifra de efectivos policiales ha hecho imposible controlar la guerra campal.


Un joven radical increpa a un agente de la Guardia Civil, momentos antes de que la situación se descontrolase por completo.

Seguidamente, Guevara ha añadido que se van a incorporar más agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de la Guardia Civil (USECIC), y refuerzos del Grupo de Reserva y Seguridad. “El Ministerio del Interior ha puesto a disposición más recursos y agentes que vienen de camino”.

Guevara ha apuntado que, por el momento, los agentes desplegados no han tenido que intervenir, “simplemente contener a dos grupos con pequeños enfrentamientos para evitar situaciones violentas”. Y ha advertido que “en breve” va a haber detenidos por estas situaciones: “Estamos muy pendientes de la investigación de la agresión a Domingo el miércoles, pero también de las personas que están generando este desorden público con estos mensajes de odio e incitaciones a la violencia”.

Todas las rotondas de acceso a Torre Pacheco estaban esta noche vigiladas por controles de la Guardia Civil para dar el alto a los vehículos sospechosos que intentaban entrar al pueblo. Y en las avenidas periféricas, donde suele haber al caer la tarde decenas y decenas de personas, se veía mucha menos gente de lo habitual.

Cuando la batalla ha estallado también han comenzado a llegar las primeras ambulancias para atender a heridos. Había en varias esquinas hombres jóvenes con las caras chorreando sangre de botellazos y golpes de piedras lanzadas al aire.

Para calentar los ánimos, en los chats de grupos como Deport Them Now Spain han seguido enviando imágenes de los presuntos agresores de Domingo -aunque como él mismo denunció ante la Guardia Civil solo fue un individuo el que le agredió- y vídeos de agentes de la Policía Nacional intentando reducir a jóvenes marroquíes, aunque fuentes locales han confirmado a este periódico que no están grabadas en Torre Pacheco.

Va a ser un polvorín, estamos hasta los huevos de los moros” o “Torre Pacheco será conocida en toda Europa por ser el lugar donde comienzan las Cruzadas” son algunos de los mensajes que esta noche se han seguido cruzando en estos chats, mientras decenas de exaltados recorrían gritando consignas racistas, con las caras totalmente descompuestas por el odio y encendiendo bengalas en los puntos calientes de los barrios donde vive más población migrante: San Antonio, San Juan o Los Pérez, ubicados en la zona sur del municipio.

En Torre Pacheco conviven 89 nacionalidades, el 30% de la población es extranjera. “Tenemos empadronados 41.000 habitantes de derecho, más los que no están empadronados y el municipio crece entre 800 y mil personas más al año”, cuenta Juan Salvador Sánchez Saura, exconcejal socialista de Seguridad Ciudadana en la pasada legislatura.

Sánchez Saura reconoce que “tenemos el doble de población que hace 20 años, pero seguimos con el mismo catálogo de la Guardia Civil, por eso siempre estamos reclamando más medios, la plantilla no está ajustada”. El municipio, además, tiene 181 kilómetros cuadrados, con 11 pedanías y solo un 53% de la población reunida en el casco urbano.

A plena luz del día, este sábado ha sido el líder regional de Vox, José Ángel Antelo, quien ha convocado a un par de centenares de simpatizantes y ha aprovechado la ocasión para lanzar las consignas del partido en contra de la inmigración ilegal.


El presidente de VOX en la Región de Murcia, José Ángel Antelo, participando en el acto ultraderechista de la mañana del sabado en Torre Pacheco.

Eso sí, ha evitado condenar las persecuciones a migrantes magrebíes este viernes: “Torre Pacheco se ha levantado, están cansados de ver por qué calle van y a qué hora; los responsables de estos sucesos son PSOE y PP que son los que han traído a los inmigrantes y han generado esta inseguridad”, ha dicho Antelo. El presidente de Vox en la Región ha afirmado, además, “que los españoles tenemos la capacidad de defender a los nuestros, para eso estamos aquí”.


Fuente: elDiario.es Región de Murcia