Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de enero de 2026

Secuestro, golpe de Estado, pillaje: las palabras que definen la operación de Estados Unidos contra Venezuela

 

 Redacción de El Salto

    

Mientras Trump centra su discurso en los beneficios

 económicos del golpe en Venezuela, la UE de Von der

 Leyen y Macron queda retratada: una Europa que

 justifica lo injustificable y abandona el derecho

 internacional


Masiva manifestación en Nueva York en solidaridad con el pueblo de Venezuela y contra el ataque militar del criminal ultraderechista Donald Trump pocas horas después de perpetrar su golpe de Estado.


     El orden internacional basado en reglas o, lo que es lo mismo, la doctrina estadounidense impuesta desde el final de la II Guerra Mundial como modo de eludir a conveniencia los dictámenes del derecho internacional y el derecho internacional humanitario, ha vuelto a ser violentado por los propios EEUU.




La intervención de EEUU, bombardeando varios puntos estratégicos de Venezuela, y secuestrando a su presidente, Nicolás Maduro, supone un recordatorio de que aquel orden internacional basado en reglas se basa en que EEUU puede provocar el desorden en cuanto lo desea, y que no hay más reglas que la ley del más fuerte.





Tal vez por eso es importante reconocer sin eufemismos que lo que ha sucedido es un secuestro, no una captura y mucho menos una detención; que lo que está teniendo lugar es un golpe de Estado, destinado a un cambio de régimen, y que, en el transcurso del mismo, EEUU se verá capacitado para ejercer el pillaje de los recursos naturales del país que ha decidido intervenir, principalmente el petróleo.




Por más que los partidarios de Donald Trump en Europa quieran enmascarar lo sucedido clamando por una supuesta defensa de la libertad, en su comparecencia del 3 de enero, su propio líder se ha encargado de borrar cualquier coartada idealista. Trump apunta exclusivamente en clave interna, sólo se dirige a sus votantes, y a ellos les ha dicho con crudeza que EEUU será más fuerte gracias al usufructo del petróleo venezolano. También se ha referido al otro tema con el que pretende amarrar los apoyos de las clases empobrecidas de EEUU, denunciando la supuesta migración impulsada por Maduro, exclusivamente en clave de seguridad, pintando, como es habitual, una película de terror con tintes pornográficos en la mente de cada espectador.

Trump actúa en clave interna

La coartada escogida para el derrocamiento del presidente de una nación soberana, el supuesto tráfico de drogas organizado por Maduro, ha sido un asunto secundario en una rueda de prensa en la que el mensaje principal ha quedado resumido con esta frase: “Las grandes y hermosas compañías petroleras estadounidenses están llegando para reconstruir, beneficiándose de las vastas reservas de petróleo de Venezuela, lo que hará que muchas personas en Venezuela y en los EEUU sean muy ricas y muy felices”.

A pesar del temor y/o la devoción reverencial que se tiene por Trump en los países europeos, la Casa Blanca guía sus políticas alrededor del eje de la economía interna del país. Y la situación en el interior de Estados Unidos no es buena, no al menos para las clases empobrecidas: la mayoría de la población (57%) piensa que el país se dirige a una recesión y un 45% cree que la situación ha empeorado desde que Trump llegó a la Casa Blanca.


Un manifestante protesta contra los aranceles frente a la Corte Suprema en Washington D. C.

La crisis de las economías domésticas fue el factor clave de la derrota de Trump en 2020 y, en un año marcado por las elecciones de medio mandato (midterm), no hay que minusvalorar el cebo que supone la promesa de gasolina más barata para la ciudadanía de a pie. Puede sumarse a este recuento en clave interna el interés por alejar la atención del caso Epstein y, de cara a futuro, el impacto que puede tener la caída de Maduro en la situación en Cuba, importante para un gran sector del electorado de Florida y otros Estados.

La clave del pillaje habla del corto plazo, mientras que el imperialismo estadounidense explica el largo recorrido que subyace al golpe de Estado propiciado el 3 de enero. Las administraciones estadounidenses, muy especialmente las del Partido Republicano, han dado por descontada la intervención militar, y a través de sus servicios de inteligencia, en Latinoamérica.

La Doctrina Monroe, expuesta en 1823 por el presidente James Monroe estableció que EEUU tenía carta blanca para las intervenciones políticas, militares y económicas en el resto del continente.





En su discurso de toma de posesión en enero de 2025, Trump invocó otra doctrina, vinculada a la Monroe, llamada del “Destino Manifiesto”, por la que EEUU tiene la misión de expandir su dominio y difundir el capitalismo por todo el continente.


Portada del diario francés Libération.


'Su lucha', tituló la portada de la revista alemana Stern.


Venezuela, un país que, hasta la llegada de Hugo Chávez, había estado bajo la férula estadounidense, desafió al imperio con políticas de redistribución y nacionalización de sectores, especialmente el petrolero, que la situaron en el punto de mira del imperio desde comienzos de siglo. Los intentos de derrocar a Chávez y a su sucesor, Maduro, no han cesado en dos décadas. Hoy se ha cumplido el objetivo por medio de una intervención salvaje, al estilo de la de Panamá en 1989.

Las cartas ya están echadas 

La reacción internacional al golpe perpetrado por EEUU en Venezuela ha querido pasar por alto los dos elementos fundamentales del mismo: el interés económico inmediato y la ideología imperialista y supremacista que acompaña a EEUU desde su consolidación como potencia militar. La respuesta de la Comisión Europea, a través de sus máximas representantes institucionales, Ursula von der Leyen y Kaja Kallas, ha sido todo lo vergonzosa que podía ser en estas circunstancias, asumiendo unos postulados que ni siquiera Trump ha defendido con especial vehemencia. Von der Leyen, Kallas o Macron han vuelto a presentar a los países de la UE como los perfectos esbirros, capaces de justificar lo injustificable a través de argumentos peregrinos.

Si el orden internacional basado en reglas ya era una farsa, la acción de EEUU en Venezuela es una ampliación de esa práctica hacia un nuevo desorden mundial provocado por quienes imponen sus propias reglas. Es evidente que los instrumentos del derecho internacional deben ser reivindicados aunque no funcionen, como también lo es que ni los países del sur global ni los otros actores imperialistas (Rusia, China) tienen en su mano instrumento, capacidad o deseo alguno de revertir la situación en Venezuela. Eso no debe incapacitar para exigir un posicionamiento firme de los distintos gobiernos y las instituciones. Pero la realidad es que así será.

Es inevitable prefigurar la línea que tomará el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Ya está siendo similar a la que se ha seguido con la campaña genocida de Netanyahu y completamente opuesta a la seguida con respecto a Ucrania.




Podemos esperar que Sánchez se mantenga a escasos centímetros de la posición de Naciones Unidas. Y queda el consuelo vacío de que al menos no felicitará a Trump por acabar con una dictadura, pero nada más.




La historia demuestra, por desgracia, que nadie puede contener al imperio cuando comete crímenes, secuestra mandatarios sin ninguna clase de legitimidad ni jurisdicción para hacerlo, y se lanza a por los recursos naturales de un país. Desde las poblaciones y sociedades de todo el mundo solo cabe pedir que no insulten más a nuestra inteligencia y nombrar lo que ha pasado en Venezuela como lo que es: secuestro, golpe de Estado, pillaje. Solo manteniendo el contacto con la realidad será posible cambiarla.



Fuente: El Salto

viernes, 28 de noviembre de 2025

En solidaridad con Pedro Costa Morata, humanista y ecologista universal

 

 PoVicente Cervantes    
      Sindicalista, activista social y coordinador en PUENTE SUR España.



Casi llegando la primavera de 2017, el Ayuntamiento de Águilas nombró hijo predilecto a Pedro Costa Morata, título que le fue otorgado en el Pleno Ordinario del mes de febrero de ese año con los votos a favor de PSOE, IU y Águilas Puede y los votos en contra de PP.



     La propuesta para su nombramiento, que partió de una iniciativa popular, destacaba la dedicación de este aguileño “a luchar por la defensa de los bienes naturales, culturales y populares de su pueblo y de su tierra”.

Entre los logros que se le reconocen a Pedro, destaca el haber logrado frenar en 1974 el proyecto nuclear en Cabo Cope. Por aquel entonces, el aguileño abanderó una lucha que concluyó con el voto unánime del Pleno contra la instalación de la central nuclear.

Ya quedan lejanos los ecos de nuestros gritos en las manifestaciones de esos años: “No será, no será, Cabo Cope nuclear”.




Ha recibido diversos reconocimientos: Premio Nacional de Medio Ambiente 1998, Premio Tortuga Mora 2021... por citar dos significativos ejemplos.

Como escritor prolífico ha escrito “polémicos” libros últimamente: “Israel. Del Mito al crimen” y “Rusia es culpable”. Quizás provocadores para los enemigos de la libertad, y para los sembradores de los odios que al mundo envenenan.

También contribuyó muy recientemente a quebrar los planes de una multinacional del cemento mexicana CEMEX de depredar algunas zonas de Cartagena Oeste.




Siempre ha hablado claro, firme y con una coherencia inasequible al desaliento.

Hace unos meses sufrió un atentado incendiario la puerta de su vivienda en la localidad. No es tan difícil saber el origen.


Portal y fachada de la casa de Pedro Costa en Águilas, tras el incendio provocado.


Ahora, para seguir dañándolo, surge esta movida: más de 300 personas piden que se retire su título de “Hijo Predilecto de Águilas”, su patria chica.



Texto del escrito que ha dado lugar al expediente de revocación.


José Martínez Quiñonero es el firmante de la solicitud contra Pedro Costa Morata. Presidente local de ASAJA y candidato noveno de Vox en las elecciones municipales de 2023.


Pedro Costa Morata, embajador de Águilas en el mundo, politólogo, sociólogo, profesor, y muchas cosas más es una persona cercana y humilde, abierta y predispuesta a apoyar las causas justas, de forma desinteresada, con integridad y honestidad.

Quienes están en guerra contra Pedro Costa Morata, como se suele decir, son sus enemigos que nos ayudan involuntariamente a definir precisamente su valía y ética personal.

No permitamos que la derecha extrema y la extrema derecha, con sus actuaciones liberticidas y persecutorias, sigan atacando a quienes son referencia ética en la lucha por dejar a las generaciones venideras un mundo mejor.


FuenteTotananoticias


Nota Editorial.- Esta publicación se solidariza y apoya plenamente a su colaborador más habitual, Pedro Costa Morata.

Sus exahustivos análisis, su sublevación contra injusticias en todo ámbito, su valiente y desprendida implicación en cualquier lucha social por la transformación de este avasallador orden, sea local o global, y sus aceradas y acertadas conclusiones, han venido acreditando su solvencia periodística, la solidez de sus argumentaciones y -sobre todo- su apasionada y honesta vocación de buscar el bien común.

En estos días afronta el acoso, la intimidación y hasta las amenazas de la ultraderecha local. Como en otras circunstacias similares anteriores, Pedro Costa sabrá defender su derecho a visibilizar las corruptelas, arbitrariedades, chanchullos y demás episodios con esta pinta. Recibirá, como tambien en otras ocasiones, la solidaridad y el apoyo activo y comprometido de la ciudadanía que enmiende y doblegue estos entramados del poder profundo aguileño.