domingo, 25 de enero de 2026

Salvar el Cine Rex, obra de todos

 

      Experto en artes escénicas y cinematografía y miembro de la Plataforma por un Cine Rex Vivo.

      Viene a mi memoria el ensayo La ciudad mentirosa. Fraude y miseria del modelo Barcelona (La Catarata, Madrid 2007), del antropólogo —y muchas cosas más— Manuel Delgado. Sabio y cinéfilo de pro, definen su libro como «una carta de amor, de amor despechado, pues ella, la amada, ha acabado en los brazos de quien poco la amaba y menos la merecía». Y sigue: «Barcelona es una top-model, una mujer entrenada para permanecer atractiva y seductora, que se maquilla para después exhibirse o ser exhibida en la pasarela de las ciudades-fashion, lo más in en materia urbana».

Bien podría suscribirse esta carta para la Murcia de 2025. Pero, no sólo para ella, sino para estas nuevas ciudades 'franquiciadas' y bien lavadas de cara que van camino de despojarse de cualquier vestigio de autenticidad, como si se avergonzasen de las arrugas que las surcan, de sus más sencillos y umbríos rincones.




El Cine Rex y su catalogación patrimonial

En el vigente Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico de Murcia (PECHAM), el Cine Rex figura como Bien Catalogado por su Relevancia Cultural (ficha 2ED-091). En esta ficha se considera que las condiciones a aplicar en el Cine Rex deberán mantenerse como están, esto es, conservando el uso prescrito de espectáculos, con preferencia de proyecciones cinematográficas, y estas de carácter comercial, preferentemente novedades de programación general.

Dicha catalogación vigente, recogida, asímismo en el PGOM, sometida a la tramitación y aprobación correspondientes, recogía la voluntad que se tuvo de preservar esta edificación, no solo por sus características constructivas, sino también y especialmente por adecuarse a las condiciones que exige una sala de proyecciones de este tipo, y lo mismo que un auditorio de música es el 'instrumento' que hace que pueda materializarse la recepción en toda su integridad de estas expresiones artísticas, una sala cinematográfica, y en las condiciones que posee esta (óptimas prestaciones visuales y acústicas), es el 'instrumento', asímismo idóneo para la percepción, en su integridad, de las producciones cinematográficas.

No deja de sorprender la contumacia del Ayuntamiento y de la Comunidad Autónoma: esta denegando la incoación de expediente de declaración como Bien de Interés Cultural en resolución de la Dirección General de Patrimonio de 8 de enero del año en curso, lo que cierra el paso a la emisión de informes por parte de entidades consultivas (Reales Academias, Colegios Profesionales y Universidades); aquél, con la aprobación inicial, el 29 de enero, también de este año, en Junta de Gobierno, del Proyecto de Modificación del citado PECHAM relativa a la ficha E-091-Cine Rex, promovida por la empresa propietaria, autorizando el cambio de usos del inmueble, en desoír la multitud de voces que desde distintos sectores claman por su recuperación. Así, con la ley en la mano, se ha impuesto una iniciativa que contraviene la voluntad de la ciudadanía y da paso franco a usos que desvirtúan la función social de recogida en el PECHAM, dejando inerme al último cine histórico de nuestra ciudad, parte de su flujo vital durante más de cien años.


Fachada del Cine Rex de Murcia.

Un cine, por lo demas, céntrico y plenamente accesible. Una convergencia difícil de entender, más cuando Comunidad Autónoma y Ayuntamiento de Cartagena, también gobernado por el PP, sí han sido capaces de ponerse de acuerdo para recuperar el Cine Central. Ciertamente, la situación del Rex añade un factor de complejidad que es pertenecer a una empresa (Carcerserna SL, propietaria de numerosas salas en nuestro municipio), pero como se recoge en nuestra Constitución (art.33.2), los derechos de una propiedad privada no pueden ser indiscutibles, y están subordinados al interés general, en especial cuando se trata de intervenciones que afectan al patrimonio histórico. Para que este interés sea efectivo y al mismo tiempo no cause un perjuicio (que nadie quiere), a la empresa, las administraciones públicas deben emprender o en su defecto incentivar las iniciativas que garantizan la función social de este tipo de inmuebles.

Así lo entendieron la corporación local de Sevilla y la Junta de Andalucía , que en 2023 llegaron a un acuerdo con la empresa propietaria del histórico Cine Cervantes (Unión Cine Ciudad) para evitar su venta a una cadena de hoteles y proceder a su reapertura, todo ello en un período que abarcó de febrero a octubre del citado año. Es digno de reseñar que a la consecución de este logro contribuyó notablemente la iniciativa de la plataforma ciudadana Cervantes es Cine. De otros muchos 'rescates', con diversa casuística, se podría dar cuenta estos últimos años a lo largo del territorio nacional.

¿Y los partidos del Gobierno de la nación?

Por razones obvias, son las administraciones locales y regionales las principales responsables en evitar el fiasco que comportaría, simultáneamente, perder definitivamente un enclave histórico, cultural, artístico y sentimental, y abrir paso a negocios que pueden comprometer el equilibrio de un entorno urbano que a duras penas mantiene una forma de vida con arraigo vecinal , no es menos cierto que Partido Socialista y Sumar -(que ostenta la cartera de Cultura)- tienen competencias para liderar o al menos para tomar cartas en el asunto. Así, el Ministerio de Cultura dispone de herramientas legales y financieras a través de la Dirección General de Patrimonio y del 2% cultural.

Se podría citar aquí diversos ejemplos al respecto, pero me voy a limitar al más reciente, acaecido en León con el Teatro Emperador, cerrado en 2006, y que a corto plazo va a iniciar una nueva vida gracias al 2%. A no dudar, tendría una gran acogida por parte de la población murciana, en general, y por el mundo artístico (este, como reflejo privilegiado de la cultura) en particular, una iniciativa decidida por parte de los representantes de estos dos partidos en nuestra región dirigida a sus compañeros de 'Madrid'. Algo similar a lo sucedido este mismo año con el proyecto Hub Audiovisual de Murcia, cuyo principal artífice ha sido la Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, nuestra paisana María González Veracruz. Parece un contrasentido que la ciudad de Murcia sea una de las cinco privilegiadas receptoras de un proyecto de vanguardia que va a redundar en beneficio del sector audiovisual, al tiempo que se deja fenecer un símbolo de los orígenes de ese mundo.

Llamamiento a toda la sociedad murciana

Desde que en agosto de 2019, esta plataforma ciudadana se emplazó en la puerta del Cine Rex (aún abierta) para reclamar su protección por ser el último cine histórico y el único accesible en el casco urbano, ha venido recibiendo apoyos vecinales materializados en decenas de millas de firmas en sucesivas campañas de sugerencias, alegaciones y recursos, así como de entidades académicas y de ámbito 'social', y también de una extensa nómina de destacados artistas e intelectuales, incluso de allende las fronteras de nuestra región. Como si de un 'segundo aliento' se tratase, hacemos este llamamiento a la sociedad murciana (partidos políticos, sindicatos, instituciones académicas, centros educativos, asociaciones vecinas, asociaciones de comerciantes, sectores de artes escénicas y audiovisuales, fundaciones del tercer sector, etc) para, en un esfuerzo conjunto, hacer posible lo que hoy parece un sueño y hasta ayer, como quien dice, era realidad: sacar una entrada, adentrarnos en la penunbra de la sala y dejarnos llevar a otros mundos frente a la pantalla de nuestro Cine Rex.

Seguimos trabajando en búsqueda de soluciones. En breve presentaremos iniciativas.



Fuente: La Opinión

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